Lectura e interpretaciónLa diferencia entre la lectura y la interpretación depende de la diferencia entre el estatuto del concepto de información y el concepto de significación. En efecto, mientras que se puede definir la lectura como el proceso de reconocimiento y de apropiación de la información, la interpretación permanece limitada a la designación del proceso de reconocimiento de los signos de elucidación de su significación dentro de un sistema convencional que se reconoce. La lectura designa por lo tanto la elaboración de una información por un operador, en un sistema de comunicación dentro del cual se instituye como un actor social distinto del emisor, mientras que la interpretación designa la elaboración de una significación por un sujeto en una situación de espejo en la cual se identifica simbólicamente al enunciador.
La semiótica de la lectura
Para que la lectura se convierta plenamente en una mediación, hace falta sin duda que se convierta en un concepto independiente de la práctica que ella designa, y, por consecuencia, de la relación en la cual ha sido instituida, en la escritura. La lectura se convierte en una mediación a partir del momento en el que no designa una sola actividad, sino cuando designa múltiples modos de uso simbólico del espacio público. Es con las tecnologías de la información y de la comunicación que se ha comenzado a hablar de lectura a propósito de discos, de registros y de modos de representación y de registro (registro de sonido por magnetófono o registro de imágenes por vídeo).
La informática ha peseguido la institución de esta mediación de la lectura y, de esta manera, cumple los procesos de elaboración de una semiótica de la lectura.