domingo, 30 de septiembre de 2012

Publicidad radial


  • Flexibilidad de formatos (es el medio más innovador y el que más nuevas fórmulas podría ofrecer, gran oferta adaptable a cada necesidad) y de la creación y la planificación publicitaria (ideal para campañas de última hora, ofertas diarias, lo que se debe a que muchas veces son las propias radios las que elaboran la publicidad con sus recursos, y no las agencias).
  • Segmentación geográfica (precisa delimitación, llega a toda España, arraigo local con mensajes personales y muy próximos) y de audiencia (bien definida, abundante oferta generalista, especializada o multi soporte).
  • Credibilidad transferencia entre la periodística y la informativa, la publicidad se impregna de los valores del medio en el que se inserta.
  • Compaginación de la escucha radiofónica con otra actividad tener en cuenta el contexto y las condiciones de recepción del mensaje. Saber mediante investigación qué actividades suele realizar el oyente mientras tanto, para atinar más en el mensaje.
  • Fugacidad del mensaje alto nivel de repetición del contenido, que no debe ofrecer mucha información memorizable.
  • Rentabilidad económica y comunicativa coste por impacto menor que en otros medios, gracias a una segmentación que proporciona mayor acierto del público que se busca. Además no existe el problema del zapping y de la contraprogramación.
  • Costos de producción accesibles esto permite más anuncios por campaña según distintos público objetivo, circunstancias y emisoras. También servirá para evitar el aburrimiento de la audiencia.
  • Emisión permanente alcanza así públicos a los que ningún otro medio se dirige personal o directamente.
  • Personalización del mensaje el receptor interioriza más el mensaje, pues piensa que se dirige a él en particular, por lo que se logra una reacción más inmediata. Esta estrecha relación se ve fomentada con el uso del teléfono y, junto con la mayor intimidad de la radio, hace que los mensajes ganen en persuasión. La radio actúa en la psicología del oyente proyectando éste su imagen en lo que oye, e identificándose en lo que recibe. Se puede así proyectar la imagen psicológica que queremos que el producto tenga en el ambiente del consumidor.


martes, 25 de septiembre de 2012

Organizador avanzado


David P. Ausubel, estadunidense, fue un especialista en psicología del desarrollo cuyos planteamientos sobre el pensamiento y la comprensión han influido significativamente en el ámbito educativo mediante una teoría que, en términos generales, él denomina aprendizaje por exposición y que se enmarca dentro de un enfoque más amplio conocido como aprendizaje significativo.
El aprendizaje por exposición es la otra cara de la moneda –que no la oposición- del aprendizaje por descubrimiento desarrollado por Bruner donde el sujeto construye el conocimiento de manera inductiva, mientras el primero lo hace deductivamente.
En el aprendizaje por exposición el sujeto recibe la información pero no de forma pasiva pues su participación activa es una condicionante para el logro de la comprensión y, por ende, del conocimiento. La exposición puede provenir de lo que conocemos como la cátedra o explicación del docente o de un texto escrito y fundamentalmente se utiliza para la enseñanza de conceptos o la relación que se da entre ellos, por lo que es posible abarcar prácticamente todas las ciencias y disciplinas cuyos contenidos tengan un sustento teórico; esto la hace, por ello, no muy recomendable (o habría que hacer las adecuaciones necesarias) para los primeros años escolares, donde los alumnos no han desarrollado todavía el pensamiento abstracto.
Ya sea que la exposición se presente de manera oral o escrita, el modelo recomienda el uso de un recurso previo al desarrollo del tema que se llama organizador avanzado, que tal vez sería más propio entender como “de avanzada” o preliminar. El organizador avanzado es una introducción al tema que presenta de manera panorámica y breve el contexto y las características generales de la información que se va a abordar. Esto es, establece un puente entre los conocimientos previos del alumno y los nuevos contenidos. El organizador avanzado no es una simple introducción a la clase o un momento de motivación, sino un recurso que busca “conectar” al alumno con los nuevos conceptos a abordar, por lo que, para que funcione, su elaboración debe planearse y ejecutarse con todo cuidado. El organizador avanzado ayuda a los estudiantes a comprender temas complejos o desconocidos.
En su libro Enseñar a aprender Etty Haydeé Estévez (2002)nos muestra un ejemplo de organizador previo: “En la última sesión aprendimos sobre los motores de pistón. Para esta lección estudiaremos los motores de turbina. Los motores de presión y los motores de turbina tienen en común una característica importante: la combustión produce gases calientes a altas presiones. En la última lección aprendimos que para operar un motor de pistones se requiere, primero, quemar el combustible a muy alta presión. Segundo, la combustión crea gases calientes bajo presión alta. Esta presión alta ocurre en una cámara de combustión. Tercero, bajo esta presión, los gases calientes se expanden y presionan contra los pistones. En esta lección sobre las turbinas veremos que este tipo de motores trabaja en forma muy similar pero con una diferencia. Se analizará cómo funciona una turbina, por medio del rastreo de estas tres operaciones similares y de investigar después la diferencia principal entre ambos tipos de motores”.
Este recurso, como todas las situaciones didácticas, funciona mejor para algunos temas que para otros y depende en mucho de la manera en que se trabaje y de las capacidades del maestro y del alumno. Con todo, el organizador avanzado siempre será un apoyo sin el cual el estudiante podría encontrarse perdido en el tema, como sucede muchas veces en el salón de clases donde los alumnos terminan por desentenderse de la exposición del maestro porque no entienden nada o abandonan el libro porque tampoco les dice nada.






Semiología de la imagen






Imágenes vectoriales y de mapa de bits


Existen dos categorías principales de imágenes:


  • imágenes de mapa de bits (también denominadas imágenes raster): son imágenes pixeladas, es decir que están formadas por un conjunto de puntos (píxeles) contenidos en una tabla. Cada uno de estos puntos tiene un valor o más que describe su color.
  • imágenes vectoriales: las imágenes vectoriales son representaciones de entidades geométricas tales como círculos, rectángulos o segmentos. Están representadas por fórmulas matemáticas (un rectángulo está definido por dos puntos; un círculo, por un centro y un radio; una curva, por varios puntos y una ecuación). El procesador "traducirá" estas formas en información que la tarjeta gráfica pueda interpretar.
Dado que una imagen vectorial está compuesta solamente por entidades matemáticas, se le pueden aplicar fácilmente transformaciones geométricas a la misma (ampliación, expansión, etc.), mientras que una imagen de mapa de bits, compuesta por píxeles, no podrá ser sometida a dichas transformaciones sin sufrir una pérdida de información llamada distorsión. La apariencia de los píxeles en una imagen después de una transformación geométrica (en particular cuando se la amplía) se denomina pixelación(también conocida como efecto escalonado). Además, las imágenes vectoriales (denominadas clipart en el caso de un objeto vectorial) permiten definir una imagen con muy poca información, por lo que los archivos son bastante pequeños.
Por otra parte, una imagen vectorial sólo permite la representación de formas simples. Si bien es verdad que la superposición de varios elementos simples puede producir resultados impresionantes, no es posible describir todas las imágenes con vectores; éste es particularmente el caso de las fotografías realistas.

Didáctica de la imagen

¿IMAGEN DIDÁCTICA O USO DIDÁCTICO DE LA IMAGEN?


COMUNICACIÓN MEDIANTE IMÁGENES 

En la comunicación establecida mediante imágenes, se puede considerar que además de un emisor (el autor del mensaje) hay un mediador (grafista o diseñador) que construye el mensaje según un código que el receptor debe conocer bien para poder descodificarlo. Beville (1977) considera que ha habido una evolución en la comunicación visual (a través de imágenes) desde inicios 
de siglo hasta los años 70, observando que a principios de siglo las imágenes concernían a la expresión de la personalidad, la creación privada y la comunicación centrada sobre el emisor. Cree sin embargo que a partir de los años 70 se desarrolla un nuevo estilo de comunicación mediante imágenes caracterizado por: a) centrarse en el receptor como constructor de significados, b) su aplicación a la creación de orden profesional (ya no sólo hay artistas, sino técnicos) y c) por el desarrollo de la personalidad mediante la creación. Estas ideas aparecen representadas en un esquema semántico (figura 1) en el cual las flechas 
gruesas numeradas 1, 2 y 3 indican el estilo comunicativo desde 1.900 hasta 1975, mientras que las otras flechas (con los números 4, 5 y 6) representan el estilo desde 1975. 

La comunicación visual es aquélla que se produce por medio de mensajes visuales y es entendida por Munari como "un medio imprescindible para pasar informaciones de un emisor a un receptor, pero la condición esencial para su funcionamiento es la exactitud de las informaciones, la objetividad de las señales, la codificación unitaria, la ausencia de falsas interpretaciones" (1990: 72). Incluye dos componentes: la información y el soporte, componentes susceptibles de separación y estudio aislado. Es el soporte "el conjunto de los elementos que hacen visible el mensaje, todas aquellas partes que se toman en consideración y se analizan" (84): textura, forma, estructura, módulo y movimiento.