miércoles, 18 de julio de 2012

ESTRATEGIAS DE INTERACCIÓN ORAL EN EL AULA


ESTRATEGIAS  DE INTERACCIÓN ORAL EN EL AULA

CAPÍTULO 1

Perspectivas pedagógicas y didácticas

Estamos pasando por una serie de cambios sociales que influyen en el uso del lenguaje, ocasionando cambios en la connotación de las palabras. Evidencia de ello son los términos griegos paidagogos, paidagogia que en la actualidad hay muchos estudios, de diversa índole, que presentan interpretaciones y propuestas tendientes a asignar connotaciones diversas o a  veces divergentes de enseñanza  y aprendizaje.

El acto educativo como acto discursivo comunicativo

El acto educativo es un acto comunicativo, acción para el intercambio de proposiciones que se materializan en el discurso educativo. Los avances tecnológicos y científicos brindan herramientas que activan la comunicación y las técnicas grupales de interacción son un ejemplo de ello. Los espacios institucionales no son los únicos ámbitos de aprendizaje ya que existen otros agentes educativos, otros contextos donde se aprende.
La pedagogía activa
Tiene un carácter activo, por tener su referencia en la acción y en el hacer de los estudiantes.
En la pedagogía activa sobresale la acción, activación y niveles de praxis; en ella todos los métodos tienen en común provocar y utilizar la actividad del alumno como procesos y no sólo como modo de aprendizaje.
La pedagogía activa concibe la educación como el señalar caminos para la autodeterminación personal y social.
Siguiendo lo expuesto por Educar Chile (2003), mencionamos algunas actividades que forman parte de los principales métodos de una pedagogía activa:
El trabajo individual.
La exposición de estudiantes.
El aprendizaje cooperativo.
Los trabajos por proyectos.
Expresar las visiones que se poseen de la situación problemática.
Aparecen métodos pedagógicos contemporáneos que definen al docente como orientador, encargado de estimular la conciencia y el desarrollo del pensamiento crítico, guía capaz de ayudar a los estudiantes a participar en su propio proceso de conocimiento.
Carl Rogers (1902-1987), propone un modelo donde el profesor busca desarrollar un estilo propio para promover el aprendizaje de sus estudiantes y se convierte, por esto, en un facilitador entre los contenidos y los alumnos. Es facilitador en tanto que es aceptado por el alumno y cree en su capacidad de autodesarrollo.
Ausubel (1976), dentro de la Escuela Constructivista, plantea que los estudiantes acceden al conocimiento con experiencias previas a este. Luego, los profesores deben centrase en trabajar en el límite o a la vez el espacio existente entre lo que la persona sabe y lo que necesita saber o asimilar.
Rothkopf manifiesta la necesidad de estructurar el lenguaje para la presentación de los contenidos de tal forma que promuevan el aprendizaje, por ejemplo, por medio de preguntas que faciliten el acceso a los contenidos temáticos.
Egan propone la presentación de pequeñas cantidades de información  para conseguir la comprensión de textos y la elaboración de preguntas que ayuden a que los estudiantes construyan respuestas elaboradas que certifiquen su propio proceso.
Como se puede evidenciar en una o varias tendencias pedagógicas contemporáneas existen algunas características comunes, tales como la presentación lógica, programática, lineal y gradual presentes en los modelos de Skiner, Ausubel, Egan, Bruner y Gagné; el énfasis en el aprendizaje experimental mediante las actividades prácticas en las propuestas de Rogers,  Piaget y Bruner; el interés y la motivación de los educandos para el autoaprendizaje en el modelo de Rogers y el uso del lenguaje simple como lugar espacial para facilitar el aprendizaje.
De las didácticas hacia una didáctica crítica

En los últimos años se propende por una didáctica y una pedagogía que trasciendan los modelos que propenden por la simple transmisión de información y después repetirla, hasta la formulación de maneras de enseñar en las que el individuo construye conocimientos, mediado por la tecnología, con la orientación de un guía o tutor.
Así, de acuerdo al autor el cerebro humano como sistema esencial del sujeto cognoscente está compuesto por memoria e inteligencia. La memoria, almacena las representaciones del mundo real e imaginario en las cuales se encuentran los problemas; y la inteligencia soportada por el lenguaje simbólico, tiene la misión de solucionar los problemas obteniéndose así la inteligencia simbólica o superior.
La didáctica constructivista es de naturaleza grupal  y de carácter inductivo, lo cual parte de los hechos reales como base para realizar proposiciones, de tal manera que estructura el conocimiento de lo particular a lo general o de lo simple a lo complejo.
Didáctica Anticonstructivista o Popperiana hace el proceso contario al anterior: va de las proposiciones a los hechos y, por ser deductiva, lleva al alumno de lo complejo a lo simple.
Didáctica comprehensiva, como parte de las didácticas conceptuales, se basa en el lenguaje, permite colocar en acción la creatividad de los alumnos, el docente solicita a los alumnos codificar la proposición por aprehender en el lenguaje expresivo utilizando la leyenda, el teatro, la entrevista, la fotografía, el video, entre otros.
Didáctica expositiva conceptual se fundamenta en la enseñanza receptiva de Ausubel, la cual indica que mediante la exposición del concepto por parte del docente, los estudiantes basados en sus presaberes logran aprender significativamente lo enseñado.
Didáctica Socrática o Epagógica, reivindica la experiencia vivida por los alumnos para enseñar el concepto y se divide en tres etapas secuenciales: la protéptica, la irónica y la heurística.
Didáctica dual recibe su nombre de la interacción teórica y practica, en su doble sentido: practicar la teoría y teorizar la práctica con el fin de generar un conocimiento en construcción.
Didáctica basada en la teoría de los juegos permite en su desarrollo explorar y priorizar los temas; construir el software educativo o simuladores correspondientes al tema a desarrollar; diseñar el ambiente donde se desarrollará el juego y crear los ambientes didácticos.
Didáctica adaptativa tiene la característica de acoplarse o adaptarse a la capacidad y velocidad de aprendizaje del estudiante y cuyo proceso de evaluación (cualitativo y cuantitativo) permite regular el proceso de conocimiento.

Didáctica, crítica y contexto

El vocablo contexto alude a la construcción mental que el sujeto elabora de su relación con el mundo. La didáctica critica, a la que se denomina por sus características didáctica de la interacción en contexto es una forma de relación enseñanza aprendizaje que utiliza como estrategia la filosofía del taller y sus maneras de expresión, para provocar un proceso de producción de conocimiento con la participación activa del estudiante y del profesor, en calidad de orientador. De esta manera el estudiante asegura su mirada crítica y autónoma frente al contexto escolar, familiar y social.

La didáctica crítica se propone en su proceso seis condiciones:
Comunicación multidimensional en el proceso.
Generación de conocimientos significativos y socialmente útiles.
Promoción de la investigación formativa.
Autonomía para la construcción de conocimientos propios.
Capacidad para aplicar la evaluación en las labores realizadas en la perspectiva de la autoevaluación, heteroevaluación y coevaluación.
Efectividad en el proceso educativo.

El discurso desde la didáctica crítica
El discurso como lugar donde se materializan las expresiones y la intensión del hablante plantea en la ejecución una reproducción de formas de pensar y de actuar, por ello la pregunta sobre qué saberes y qué modos de ponerlos en escena son estratégicos para formar individuos analíticos y críticos dispuestos a resolver problemas y tomar decisiones innovadoras que incidan positivamente sobre la comunidad, se construye en una premisa esencial para la búsqueda de proposiciones que ayuden a resolver el interrogante porque el discurso conlleva ideologías y miradas del mundo, la sociedad, la política, la cultura. Los modos de construir conocimiento, entonces, se relacionan con el desarrollo de una competencia crítica  que permita el acceso, generación y apropiación de conocimientos en un contexto de dialogo, autonomía  y respeto de la palabra de otros.
 

CAPITULO 2

El taller crítico, un mediador del acto educativo
Las actividades didácticas que se desarrollan en los ámbitos educativos institucionales se sustentan de actos discursivos como principios activos mediante los cuales los protagonistas, tanto docentes como estudiantes, realizan un papel fundamental que consiste en generar debates, discusiones, diálogos y foros que incidan en el crecimiento personal y profesional de quienes participan en la puesta en escena.
Hacia una definición de taller
Etimológicamente, taller es una palabra que viene del francés, atelier. Es sinónimo de ouvroir: lugar donde se trabaja con las manos.
La definición de taller como estrategia de enseñanza- aprendizaje implica determinar algunos supuesto, que se consideran equivocados, los cuales es necesario, metodológicamente, enunciar con el fin de operar con la lógica dialéctica, esto es, ir al objeto y, a partir del reconocimiento de lo que no es, tratar de establecer relaciones que lo identifican. El taller es una estrategia pedagógica, aparentemente simple, que por su metodología de aprender  haciendo en grupo, permite construir sentido en esos “alguien” que participan en él, con el fin de aprehender y conocer algo.
El taller crítico
El taller consiste en la reunión de un grupo de personas que desarrollan funciones o papeles similares para estudiar problemas y producir reflexiones, conclusiones o soluciones. El adjetivo crítico vinculado a la palabra taller alude a que los estudiantes desarrollen un pensamiento capaz de cuestionar, evaluar y valorar para construir nuevos sentidos en el proceso de aprendizaje.
El taller crítico y la pedagogía activa
El taller crítico facilita el aprendizaje por descubrimiento, lo que implica una combinación entre la formación teórica y la práctica. El taller en este sentido se convierte en una pedagogía de la pregunta, contrapuesta a la pedagogía de la respuesta propia de la educación tradicional.
El estudiante construye los conocimientos desde su motivación, aplica métodos de investigación, aprehende el saber con una actitud crítica, confronta sus lecturas y puntos de vista y practica técnicas de comunicación.
El taller crítico permite, además, una evaluación más sistemática y completa del estudiante, pues se valora su proceso, sus actitudes, sus capacidades y sus conocimientos en lugar de acceder a una cuantificación descontextualizada en exámenes que quizás no admiten mayor objetividad.
El taller crítico como estrategia didáctica
La realización del taller como estrategia didáctica, la pedagogía activa hace posible que la clase magistral sea remplazada por las actividades que implican un trabajo participativo en el cual surgen problemas que se transforman en temas de reflexión sobre las acciones que se realizan y se proyectan realizar.
El estudiante que participa en el taller crítico debe conocer el objetivo de la clase, identificarlo, cumplir acciones necesarias de acuerdo con la estrategia y llevar preparados los materiales necesarios.

El contexto del taller crítico
El taller crítico se puede ejecutar en múltiples espacios, de acuerdo con la estrategia específica que se quiera poner en escena. Puede hacerse dentro de la misma aula de clases o en un escenario abierto extrauniversitario, salón de conferencias, etc.
Es pertinente cuando se pueden desarrollar actividades vinculadas a la resolución de problemas reales conexos con una determinada disciplina o área de conocimiento o para adquirir un dominio técnico o una habilidad. El taller crítico remplaza al simple hablar recapitulativo y repetitivo, por un hacer productivo en el que se aprende haciendo.