miércoles, 18 de julio de 2012

Fragmento de La experiencia de la lectura. Jorge Larrosa


Jorge Larrosa es profesor de filosofía de la educación en la Universidad de Barcelona, España. Realizó estudios posdoctorales en el Instituto de Educación de la Universidad de Londres y en el Centro Michel Foucault de la Sorbona de París. Entre sus libros destacanPedagogía profana, La liberación de la libertad y Entre las lenguas. Lenguaje y Educación después de Babel. Entre sus numerosas compilaciones en libros y revistas destacanTrayectos, escrituras, metamorfosis: la idea de la formación en la novela, Déjame que te cuente: ensayos sobre narrativa y educación, Imágenes del otro, Les livres, les voyages, l´education, Teoría de la pasión comunicativa, Camino y metáfora: ensayos sobre estética y formación y Lecciones de un ignorante.

Fragmento del prólogo de La experiencia de la lectura de Jorge Larrosa, edición del FCE, 2007.

La lectura está al principio y al final del estudio. La lectura y el deseo de la lectura. Lo que el estudio busca es la lectura, el demorarse en la lectura, el extender y el profundizar la lectura, el llegar, quizá, a una lectura propia. Estudiar: leer, con un cuaderno abierto y un lápiz en la mano, encaminándose a la propia lectura. Sabiendo que ese camino no tiene fin ni finalidad. Sabiendo además que la experiencia de la lectura es infinita e inapropiable. Interminablemente.

Y también: la escritura y el deseo de la escritura están al principio y al final del estudio. Lo que el estudio quiere es  la escritura, el demorarse en la escritura, el alcanzar, quizá, la propia escritura. Estudiar: escribir, en medio de una mesa llena de libros, en camino una escritura propia. Aunque ese camino no tenga fin ni finalidad. Sabiendo que la experiencia de la escritura es también infinita e inapropiable. Interminablemente.
(…)
Estudiando, tratas de aprender a leer lo que aún no sabes leer. Y tratas de aprender a escribir lo que aún no sabes escribir. (…). El estudio vive de las palabras y en las palabras. (…) Escribir y leer es explorar todo lo que se puede hacer con las palabras y todo lo que las palabras pueden hacer contigo. En el estudio todo es cuestión de palabras.   
(…)
Estudiar es también preguntar. Las preguntas son la pasión del estudio. Y su fuerza. Y su respiración. Y su ritmo. Y su empecinamiento. En el estudio, la lectura y la escritura tienen forma interrogativa. Estudiar es leer preguntando: recorrer, interrogándolas, palabras de otros. Y también: escribir preguntando. Ensayar lo que les pasa a tus propias palabras cuando las escribes cuestionándolas. Preguntándoles. Preguntándote con ellas y ante ellas.
(…)
Las preguntas apasionan el estudiar: el leer y el escribir del estudiar. Las preguntas abren la lectura: y la incendian. Las preguntas atraviesan la escritura: y la hacen incandescente.
Estudiar es insertar todo lo que lees y todo lo que escribes en el espacio ardiente de las preguntas.
Jorge Larrosa. La experiencia de la lectura. México. Fondo de Cultura Económica. 2007, págs. 12-20.