A continuación un breve resumen de su vida, conclusiones y sugerencias...
ITINERARIO VITAL
1.1 Nacimiento en Puno
José
Antonio Encinas Franco nace el 30 de mayo de 1886 en Puno, ciudad asentada a
las orillas del Lago Titicaca de donde, según la leyenda, surgieron Manco Cápac
y Mama Ocllo, con el encargo divino de civilizar a los hombres montaraces y
dispersos, y enseñar el conocimiento de la naturaleza, de la vida y de las
costumbres, orientados por una moral que fue capaz de fundar, organizar y
desarrollar un gran imperio sobre la faz de la tierra.
Dice
José Portugal Catacora:
Durante
el día, Puno “… parece un joyel de diamantes y topacios, rutilando en un cofre
cubierto de terciopelo verde; y durante las noches semeja un nidal de
luciérnagas o un haz de estrellas caídas del infinito… ciudad siempre lavada
por el agua de las vertientes o por las brisas lacustres”.
Aurora
Encinas, hermana de José Antonio, ha escrito:
“Puno
era una ciudad pequeña, con sólo dos plazas, tres o cuatro jirones, con
poquísimas calles. La única joya arquitectónica era la Catedral, de estilo
barroco, que se levanta en una explanada, ofreciendo majestad y belleza. El
parque Pino se encuentra a tres cuadras de la Plaza de Armas. Este lugar es el
salón y corazón del pueblo. Aquí se reúne la gente para hacer amistades y
cultivar amores. En las fiestas patronales, en honor a la a Virgen de la
Candelaria y en los carnavales, es el centro de reunión, donde se reza y baila
toda una semana.”
Él
fue hijo de una ilustre y linajuda familia puneña algunos de cuyos miembros
habían abrazado de alta misión del magisterio. Su padre fue don Mariano Encinas
y su madre doña Matilde Franco. Por el lado materno descendía de Remigio
Franco, el honorable y digno senador que defendió con firmeza los intereses del
Perú.
Fueron siete hermanos, en el siguiente orden: José
Antonio, Moisés, Enrique, Victoria, María Asunción, Guillermina y Aurora.
Sus
estudios primarios y secundarios lo realiza en su ciudad natal, donde los
inicia en 1894, en la Escuela dirigida por don José María Miranda, y los
prosigue en 1889, ingresando al Colegio Nacional San Carlos, fundado por don
Simón Bolívar en los inicios de la República, a su paso por Puno, en 1826.
Los
primeros años de su infancia los pasó entre Puno y Acora, donde su padre
ejercía el cargo de gobernador.
Se
cuenta la anécdota que cuando él cumplió los seis años de edad, sus
progenitores decidieron llevarlo de Acora, donde su padre ejercía la autoridad
política, a un ambiente más desarrollado como era el de la capital de Puno.
Siendo así, se alistó escrupulosamente el viaje, pero al cruzar la Plaza de
Armas del pueblo, el niño se bajó del caballo y se aferró aún poste,
manifestando que él no quería dejar su humilde y pequeña pueblo. Lo curiosos es
que no hubo razones, promesas, soluciones, ni castigos para hacerle cambiar su
terca idea de lo que él consideraba su terruño. Y hubo que desensillar
acémilas, volver a acomodar cuantas cosas habían sido recogidas de las
habitaciones y retomar actividades y asuntos pendientes, sólo porque el niño de
seis años era inquebrantable en su decisión de no dejar se querida Acora.
En ello nos muestra dos componentes esenciales
de su personalidad: su amor por la patria; es decir, sus afectos irrenunciables
a los pueblos y a su gente por pequeños que sean, y su voluntad indoblegable,
de acero, granito o diamante. De allí que después, déspotas y tiranos
encontraron en él a un resuelto e invencible defensor de sus convicciones.
Desde
muy joven él debe asumir el sostenimiento de su familia, trabajando primero
como amanuense en el Consejo Municipal,
y después como secretario en la Prefectura de Puno.
1.2 La elección decisiva: Ser Maestro
En
1905, llega a Puno la noticia de que se inauguraba en Lima la primera Escuela
Normal del Perú, puesta en funcionamiento por el Ministro Juan Manuel Polar,
siendo el Presidente de la República don
José Pardo. Se encarga la dirección de dicha escuela al educador belga Isidoro
Poiry.
Funcionaba
en base a becas otorgadas a las diversas regiones del Perú, buscando atraer a
los mejores alumnos que querían ser maestros. Es así como, representando a su
departamento, vino directamente desde Puno siguiendo el llamado de una vocación
que lo atraía profundamente. Sus estudios los realiza de manera brillante los
años 1905 y 1906, siendo uno de los alumnos sobresalientes de su promoción.
Al
regresas de la Escuela Normal su
categoría era la de inspector de Educación, pero no aceptó dicho cargo
administrativo, pidiendo más bien ser nombrado Director del Centro de Varones
881 de Puno, del cual se hizo cargo, y donde inició, a los 21 años de edad, una
experiencia de innovación pedagógica que apenas duró cuatro años (hasta 1911)
pero que, mirada desde la perspectiva de casi un siglo, resulta transcendental,
legendaria, hasta visionaria en sus planteamientos, que incluso fueron
anteriores a los que inició , poco después, en 1909, María Montessori en
Italia. La experiencia realizada en la Escuela de Puno la daría a conocer
posteriormente en el libro Un ensayo de Escuela Nueva en el Perú, escrito en
París 20 años después de realizada.

